9 Jun

Soy madre, soy Yogi (o al menos intento serlo)

mama-ethan meditan

Soy madre hace 5 años, intentando ser Yogi hace más de 10.  Cuando estuve embarazada fue la época perfecta para practicar: hacia asanas divertidas, tenía mucho tiempo para respirar y meditar.  Era la practica perfecta, solo yo y mi bebé que pacientemente se relajaba y disfrutaba cada momento de mi práctica.

Pero el niño nació y todo comenzó a cambiar, no para mal, no se confundan, sólo que el tiempo que dedicaba a mí  misma ya no era solo para mí, era para alguien más y obviamente mi práctica sufrió también esos cambios.

No es fácil ajustar el horario de una madre, con el trabajo, la pareja, los amigos, etc. y a la vez tener el espacio y tiempo para practicar. Aquí les voy a dar algunas sugerencias para aquellas madres que sienten que es IMPOSIBLE tener una práctica diaria con una vida ajetreada y casi sin horas para dedicar:

1.     Acepta que no eres la “mamá perfecta”

Las madres siempre tendemos a sentir culpa por hacer cosas para nosotras mismas, nos sentimos algo egoístas, pero está BIEN hacer algo bueno por nosotras mismas. Es saludable, es algo que te hará sentir mejor y por ende te hará ser mejor en tus deberes como madre. El no tomar tu tiempo, te llenará de estrés y tal vez creas que todos están felices, pero la primera que deber sentirse feliz eres tú. Así que tal vez no seas perfecta, pero cuando practicas habitualmente yoga, seguramente vas a poder manejar mucho mejor cualquier situación que aparezca en el hogar.

 2.     Busca opciones

Si no crees que puedas ir a un estudio a dar una clase de 60 min o a la de tú profesor favorito, que esto no sea tu limitante. Toma un tiempo en tu casa, cuarto, patio, etc. en el cual puedas realizar tu práctica, si realmente no sabes cómo mantener una secuencia, puedes encontrar en internet muchos videos con los cuales mantener una práctica secuenciada por el tiempo que necesites.

3.     Yoga donde sea.

Si  en algún momento no tienes el tiempo para colocar tu mat y dedicarle un espacio largo, puedes simplemente tomar 15 min para respirar y dedicar a una práctica de meditación, donde sea, además puedes hacer algunas asanas en tu cama, aprovecha cada momento que tengas en el día para una práctica corta. Te aseguro que igual vas a ir viendo resultados.

 4.     Practica con tus hijos

Si es cierto que a la hora de practicar quisiéramos que la practica fuera para nosotras mismas, pero hay momentos en que eso no pasa. Entonces la mejor manera es involucrar a los niños y hacerlo divertido. A ellos les encanta aunque no sepan realmente lo que están haciendo y a la vez comenzamos a brindarles a ellos la oportunidad de conocer hábitos que serán de beneficio a lo largo de sus vidas. Entre más pequeños es más fácil involucraros como parte de la práctica y al hacerse más grande es también muy fácil hacerlo parte de sus juegos.

Me tomó 6 meses darme cuenta, que si mi practica era lo que me hacía feliz, debía hacerlo a pesar de cualquier cosa, para poder ser yo una MAMÁ feliz.

Para más información y consejos : zory ..zoraidahealthyflow.com